Siempre he pensado que el tiempo pone a cada uno en su sitio, tanto en lo bueno como en lo malo. De hecho, es una de mis frases favoritas e incluso de las que puede llegar a definirme, ya que nunca me enfado demasiado si alguna mala persona no está donde debe o tiene suerte, sé que acabará donde le toca.
El simple hecho de ir a un taller a que te cambien las ruedas del coche puede ser un claro ejemplo de ello, e incluso una auténtica gozada, pero empecemos por el principio.
Mi mujer trabajaba en una empresa intermediaria de neumáticos, no era muy grande que se diga y empezó abajo del todo. Debido a su capacidad de trabajar a la velocidad de la luz (dicho por su propio jefe) cada vez que alguien dejaba la empresa ella absorbía su trabajo y no contrataban a nadie. Así llegó a hacer el trabajo de tres personas aparte del suyo propio.
Nunca le aumentaron el sueldo más del IPC a pesar de que se fueron personas que cobraban casi el doble que ella. Se iba quejando pero a pesar de que el Responsable financiero (su jefe) solicitaba un aumento del 50 % de su sueldo se lo denegaban en dirección. Pero todo cambió cuando el Responsable financiero anunció que se iba a jubilar en dos años y quería empezar a formar a mi mujer para sustituirle.
A partir de ése momento todos los consejeros y varios empleados empezaron a hacer el vacío a mi mujer, a pesar de que su jefe la apoyaba e intentaba evitarlo. Más tarde supimos que fue el Director General el que lo instigó ya que no quería una mujer en un puesto de responsabilidad.
Además intentó enchufar a su hijo y luego a una amiga para que aprendieran su trabajo y luego poder despedirla, pero no tenían la capacidad, independientemente de que les enseñara las cosas mal adrede. Aún así las cosas se pusieron muy chungas en poco tiempo y empezó a deprimirse, por lo que decidimos ir al médico a explicarle el caso. Fue realmente muy compresivo, nos facilitó datos de asociaciones de ayuda y le dio la baja por depresión. Informé a su jefe y le pedí que no comentara al Director General que era por depresión, a lo que accedió sin condiciones.
Estuvo cerca de año y medio de baja, la mutua del trabajo no paraba de presionar para que ella dejara de estar de baja e incluso facilitaron un psicólogo que la verdad le ayudó mucho. Pero se acercó un punto de inflexión: nos llegó el chivatazo de que la empresa se trasladaba a una localidad bastante lejana y había que resolver el tema de una vez por todas, por lo que decidí ocuparme del tema y coger al toro por los cuernos.
Consulté a la asociación de ayuda del mobbing, por foros de internet, etc. Necesité la ayuda de un hacker (de los de verdad) que trabajaba conmigo para sacar cierta información y documentación y tuve que pedir no pocos favores a mi tío el millonetis (por contactos) y a mi cuñado el que se codea con abogados. Tardé varios meses en prepararlo todo, justo cuando recibimos la carta que informaba del cambio de ubicación. Solicité en nombre de mi mujer una reunión con el Director General para tratar el tema.
En la reunión estábamos el Director General, el Responsable financiero, mi mujer y yo. Sin apenas presentarnos empezó a hablar el Director General dirigiéndose a mi mujer indicando que si no quería ir tenía derecho a 20 días por año trabajado, blablabla, blablabla, cuando dijo que en realidad quería que se quedara no me contuve e interrumpí, le dije que eso era mentira porque hace mucho tiempo que se quería deshacer de ella.
Me ignoró y siguió dirigiéndose a ella, pero esta vez aclarando que en realidad no se habían dado cuenta de lo buena que era trabajando, etc. Volví a interrumpir y dije que era porque había tenido que contratar a seis personas para hacer su trabajo. Esta vez no me ignoró, ya que conseguí cabrearlo. Se dirigió a mí
DG: Estoy hablando con ella, tú no sé que pintas aquí ya que no eres su abogado y no creo que sepas mucho de leyes, de hecho se te ve bastante tonto y permito tu presencia porque me lo ha pedido ella - en ese momento mi mujer bajó la mirada, entendió que eso se iba resolver de una manera que no es la que ella quería, yo por mi parte solté una parrafada bien memorizada-.
GenX: Curioso... ¿Es usted el Director General? ¿de verdad lo es? A mí no me lo parece la verdad, se supone que una persona con tal cargo ha de ser culta, que muestre respeto hacia los demás, que no se deje llevar fácilmente por las emociones, no sé, yo no he visto nada de eso. Aunque tampoco le puedo culpar a usted, le han dado un cargo que le viene grande y no sabe que hacer, así que muestra chulería y desprecia a los demás. Deben ser las palabras "Director General", porque el de Microsoft o Coca-cola es muy importante, y claro lo han de ser todos, aunque mande sobre un grupo de 15 personas. Y los demás no somos nada, nada importa que yo haya manejado grupos mas grandes que toda su empresa -es mentira, pero eso él no lo sabe-, como no soy "Director General" he de ser tonto y hasta feo. Tampoco importa que yo aún le trate de usted cuando me ha tuteado desde el principio y más con lo fácil que me sería llamarlo rompetechos, porque seguro que no le importaría mucho ya lo ha debido escuchar toda su vida.
Me quedo en silencio esperando que haga algo mientras arrugaba la cara como el Fary chupando un limón, se dispone a levantarse con la mano en alto para pegar un grito, cuando justo le pongo unas hojas en la cara.
GenX: Es una cesión legal hecha por mi mujer en la que se indica que para temas laborales se contacte conmigo hasta que disponga de un abogado propio, estas dos son de su psicólogo y de la asociación XXXX de ayuda al mobbing, en la que recomiendan eso mismo -los documentos eran falsos y sin validez jurídica, pero eso tampoco lo sabía-.
DG: ¿Que asociación has dicho del mobbing? ¿Que pinta esto aquí?
GenX: A mi mujer se le ha estado haciendo acoso laboral instigado por usted mismo.
DG: Si tú lo dices... bueno, al grano. ¿Que es lo que quieres?
GenX: Para empezar es imprescindible que aumente la oferta de 20 días por año trabajado.
DG: Ni hablar, no hice acoso ni hay ninguna prueba.
GenX: El psicólogo que ha tratado su caso está elaborando un informe es estos momentos.
DG: Pues que te vaya bien sabelotodo, cualquiera puede pagar a un psicólogo y que diga lo que quieres.
GenX: Quizás si que soy un sabelotodo, por ejemplo sé que no hemos pagado a ningún psicólogo, y también que el psicólogo lo ha puesto vuestra mutua por su propia voluntad. Contando que les pagáis vosotros creo que si el informe dice algo en vuestra contra cualquier juez se lo creería. Aunque realmente sólo le estoy pidiendo un ejercicio de responsabilidad ligeramente acorde con su puesto.
Aquí siguió con sus trece y no se bajó del burro. Pedí a mi mujer que dejara la reunión, que ya habíamos sobrepasado lo que dijo el psicólogo (también inventado) y que me dejara a mí solo. El responsable financiero también salió ya que vió que no pintaba nada y no le gustaba formar parte de lo que estaba viendo.
Empecé a mostrarle la documentación que demuestra que contrató a su hijo sin estar capacitado, lo mismo que su amiga que al final resultaba ser la hija de un miembro del consejo, también como en varios años no se le ha aumentado el sueldo a pesar de demostrar que se habían marchado personas y había hecho su trabajo. Incluso comenté que varias personas de reciente incorporación entraban con la misma categoría y cobrando mucho más de lo que ella cobraba. Parte de la documentación era real facilitada por el Hacker y la otra era inventada. Aparte hablé de que teníamos algunos testigos de la reunión en que dice claramente que no la quiere por ser mujer.
Poco a poco fue bajando los humos pero siguió sin aumentar la oferta. Le dí un plazo de tres horas ya que íbamos a ver a un abogado para que se encargara del tema. Al salir de la reunión mi mujer me preguntó que tal, a lo que le dije que tal como esperaba en voz alta, aunque al salir le confesé que me esperaba algún gesto por parte del DG y que no sabía como acabaría eso.
Unas cinco horas después estábamos con el abogado. Es uno realmente conocido en la ciudad que ya me llevó anteriormente un tema y lo resolvió con maestría. Cuando ves al resto de abogados hablar con él parecen niños asustados y es lo bastante bueno como para sacar todo lo que pide voluntariamente de la empresa sin llegar a juicio. Cuando le acabamos de explicar el tema suena el teléfono de mi mujer, me lo enseña y me dice que es su empresa. El abogado se lo quita con un "¿me permite?" y se pone a hablar, oigo que dice que no acepta, noseqúe de inhabilitarlo, etc.
Cuando termina dice que han aumentado la oferta primero a 35 días y luego a 45, como en un improcedente, pero que lo ha rechazado ya que con el informe del psicólogo es más que suficiente para sacarles hasta el último céntimo.
Como me estoy alargando mucho resumo diciendo que el tema acabó con los 45 días por año trabajado más una indemnización de unos diez mil euros, y sin llegar a juicio. Incluso utilizó parte de la documentación falsa que yo había creado.
Siempre me sentí de puta madre por cómo llevé la reunión y ayudé a mi mujer, pero me sentí muuucho mejor cuando me acerqué a un taller a cambiar ruedas y vi al antiguo Director General cambiando la ruedas a un ciclomotor. Es que no me canso de repetirlo: El tiempo pone cada uno en su sitio
4 comentarios:
Eres mi héroe, no sabes cómo me alegra que hayas logrado plantarla cara a ese atajo de hijos de puta. El problema de España, lo llevo diciendo toda la vida, es que NO SE VALORA al trabajador y como ejemplo el caso de la chica que ocupó mi puesto en la agencia de la Pécora. Muy maja, sí, pero no tenñia NI PUTA IDEA de nada. Todo por hacer un favor a unos amigos, no son capaces de pensar que un detalle como ese puede mandar su empresa a la porra.
Ojalá tuviera yo la mitad de agallas que tú... :-(
Parisina, las agallas no es más que superar la timidez, y pra ser sincero en la reunión estaba hecho un flan, pero el hecho de memorizarme las primeras frases me ayudó muho. Aún así mi intervención no sirvió de casi nada ya que el abogado lo hubiese resuelto por sí sólo.
Realmente lo que te hace sentir mejor es el hecho de haber intentado hacer todo lo posible.
En tu caso creo que te fuiste con mucha elegancia de tu trbajo, y eso es muy digno por tu parte.
Lo que siempre te digo: increíble! ¿pasó de ser DG a ser un operario del taller? wowww
Bien hecho! La verdad es que hay que valer para poder hacer eso. No te quites mérito porque el abogado no hubiera conseguido eso sin toda la información que habías conseguido.
Hay mucho mezquino en las empresas y asi va el pais.
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