jueves 25 de agosto de 2011
Recuperando el tiempo perdido
A la ex le gustaba que yo vistiera como cuando la conocí, o sea, con veintipocos años. Con los años me han ido cambiando los gustos y prefería vestir más formal. Así que también me compré camisas, trajes y demás para darme el gustazo y tiré a la basura esas camisetas metrosexuales juveniles que me compró a escondidas y me obligaba a poner.
Otra cosa que hice fue comprarme una magnífica moto que hasta entonces tenía prohibida y empezar a disfrutar de ella. Ella se había quedado el coche y ya no necesitaba un vehículo grande, a parte de que no lo podía usar para ir al trabajo. Es difícil describir la sensación que tuve mientras la conducía por primera vez, pero creo que hasta se me caía la babilla por fuera del casco.
Pero la verdad es que eso ocupa muy poco tiempo y una de las peores cosas de la separación es la cantidad de tiempo que dedicabas a la familia y luego no tienes con qué ocuparlo, aumentando tu sensación de soledad hasta límites insospechados.
Así que con la excusa de consumir tiempo me apunté a un gimnasio. La verdad es que no esperaba recuperar diez años de malas costumbres en un día, pero si como no tenía otra cosa que hacer y le dedicaba varias horas al día, pues en un par de meses estaba hecho un toro... aunque tuve que soportar muchas agujetas.
Lo que tuve en cuenta es que gané mucho volumen en el gimnasio, y las camisas se me quedaron un poco justas de talla, pero la verdad es que me gustaba bastante porque nunca en mi vida había marcado "musculitos" y ahora me sentía como un hombre nuevo al hacerlo.
Lógicamente llegaría el día en que ella viese el cambio y reaccionara de una manera u otra, pero eso ya es otra historia...
lunes 18 de julio de 2011
Negociaciones
Me sé de varias cláusulas tontas, extrañas, e incluso abusivas que no tienen ninguna razón lógica o legal pero que las mujeres logran sacar a sus exmaridos. Así que cogí la experiencia de todos esos casos que conozco y opté por la fórmula que mayor éxito obtuvo. Llamé a mi primo y le pregunté por ése abogado tan cabronazo que le renegoció toda la separación una vez firmada y le obtuvo unas condiciones mucho más lógicas.
Cuando me entrevisté con el abogado me felicitó por hablar con él a tiempo, ya que todos lo hacen cuando está firmado y es mucho más complicado obtener algo. Me preguntó a que podía renunciar, que me gustaría obtener, etc, y me afirmó que seguramente obtendríamos un buen acuerdo y quizás alguna sorpresa.
Me llamó la abogada de mi exmujer para negociar pero le indiqué que debía hablar con mi abogado. Dos minutos después me llamo la ex en cólera y me amenazó de no sé cuantas maneras diferentes. Eso era una buena señal. Sólo le dije que si ella puede tener un abogado yo también y si no le gustaba ajo y agua. Después de que hablaran los abogados intentó ir de buenas y me pidió que negociara con ella directamente y que ya informaríamos a los abogados. Lo rechacé de pleno y volvió a amenazarme con no dejarme ver a mi hijo, etc, etc. Seguía siendo buena señal.
Después de un tiempo me llamó el abogado para informarme de todo lo que había conseguido:
La separación la paga ella ya que es la que quiere hacerlo, no yo. Una pensión razonable adecuada al 50% de gastos del niño que me tocaría y algo muy importante, me podía quedar con el piso si le daba el coche. Debido a que ella se empadronó en casa de sus padres junto con el peque para asegurarse la plaza del colegio, en un juicio no se podría quedar con el piso utilizando la excusa de que era para vivir el niño, y consiguió que renunciara totalmente a él a cambio de un coche usado.
Le dí las gracias y le dije que adelante con todo. Cuando conté a los conocidos el acuerdo se quedaron flipando y me preguntaron cómo lo hice. Les dije que hay que tragarse el orgullo de ser hombres y contratar a un abogado, auqnue haya que pagarlo sale muuuy barato, y de hecho un abogado nunca cede en nada aunque esté dispuesto a renunciar a ello, así para otra cosa que interese más se tiene algo con lo que negociar.
viernes 27 de mayo de 2011
De fiesta con los colegas
Lo cierto es que los colegas se lo curraron bastante. En ningún momento me hablaron del tema ni dejaron que me pusiera a pensar en ello, además se ocuparon de que me pusiera contentillo sin llegar a ir borracho, todo ello con chófer para no tener que preocuparme de nada.
La cosa comenzó bien, aunque realmente no tenía ganas de salir no puse ninguna excusa para no ir por la sencilla razón de que sería imposible librarse. Fuimos de bar en bar hasta que ya no encontrábamos bares en los que nos invitaran a chupitos, así que nos movimos a la disco.
Al poco de entrar un chica guapísima se me acercó y se puso a charlar un rato de temas sin importancia y luego se marchó. Luego pasó con otra y con otra hasta que me dí cuenta que algo pasaba porque no es que eso sea muy normal, esquivando las distracciones de los colegas pude ver como el peludo y el perillas hablaban con chicas y las convencían de alguna manera para charlar un rato conmigo. Cuando lo vi me entró la carcajada pero cuando me recompuse me dí cuenta que lo hacían para animarme.
Podía haber intentado aprovecharme para ver si pillaba algo, pero no estaba de humor y para eso se necesita tener otro tipo de ánimo además de suerte, así que decidí entrar en el juego pero de otra manera. No se me ocurría nada hasta que una las chicas intentó que conociera su amiga, que era totalmente el polo opuesto a ella, entonces se me encendió la lucecita:
Un chica más o menos guapa hablaba conmigo por quedar bien, por quitarse a mis colegas pesados de encima , por pena, o por alguna cosa parecida. En cambio, una chica menos agraciada se juntaría al colega de turno y no lo soltaría fácilmente.
Así que empecé a presentarme a chicas más necesitadas y rápidamente se las presentaba a mis colegas. La competición al principio iba mal por mi parte, ya que tenían mucha inercia y eran varios contra mí, pero mi ventaja de elegir a otro tipo de chicas hizo que remontara y al final me dí por ganador cuando dejaron de acercarse chicas para distraerme.
Lo más divertido de todo es que al final de una chica que presenté se juntaron los dos grupos, estuvimos todos varias horas hablando con ellas y nos lo pasamos de puta madre ya que eran muy divertidas e inteligentes.
¿Si eran guapas y estaban buenas? La verdad es que había de todo, pero todos coincidimos en que nos lo pasamos mucho mejor charlando con ese grupo que no yendo de ligoteo toda la noche.
lunes 9 de mayo de 2011
...y ruptura
Sucedió después del verano y el problema fue que no lo ví venir, una vez analizado a posteriori parece muy fácil pero cuando lo estás viviendo la verdad es que no te enteras de nada . Sólo me dijo: "Tenemos que hablar". Fue breve y concisa, no me dio explicaciones ni tampoco se las pedí. Creo que se esperaba otra reacción por mi parte, pero aunque tengo por costumbre reaccionar en caliente y preocuparme después, sólo callé y dije Ok, que era su decisión y ella sabría.
Si lo pienso hasta lo veo es normal, disfruta de la vida y del sueldo del hombre, se hace madre y cuando ya no le necesita para cuidar a su hijo, se da cuenta de que se está quedando calvo y de que tampoco lo necesita para el resto de cosas. Por lo tanto decide que es mejor estar sola y libre y seguir chupando del bote.
Nadie puso nada en facebook ni nadie me llamó, pero ese mismo día se presentaron en mi casa todos mis colegas y al abrir la puerta gritaron al unísono "¡¡¡Nos vamos de fiesta!!!" Desde luego saben como animar a uno...
jueves 21 de abril de 2011
Enfriamiento...
lunes 4 de abril de 2011
El defensor de las niñas
miércoles 23 de marzo de 2011
El daño que ha hecho el cine
Ante todo indico que este post no va sobre la ley Sinde, las subvenciones del cine ni nada similar, sino que más bien va referido a las magníficas historias inventadas que se montan los guionistas.
Pongo en antecedentes: un amigo que ya he nombrado alguna vez (el perillas) y una excompañera de trabajo se liaron hace años, acabó que se fueron a vivir juntos al piso de ella. La cosa funcionó bastante bien pero poco a poco había un tema que les iba alejando: ella quería tener un niño pero él quería esperarse un poco.
La cosa se puso a peor hasta que (según ella) ella le dio tiempo para pensárselo a solas y él se marchó a hacerlo. Cuando mi mujer pudo hablar con ella le dijo que era temporal para que él recapacitase y que volvería "aceptando sus condiciones".
Acto seguido llamé al perillas y la cosa parecía muy diferente. Me comentó que de dar tiempo nada, le dijo que se marchase de su piso sin ultimátum ni leches y que ella no nombró el tema del niño para nada, ya que todo podía hablarse. Pero tenía claro que en su momento actuó bien ya que sino le hubiera echado con un niño por mantener.
Cuando notifiqué su estado a mi mujer acto seguido la llamó. Le comento que él no tenía la misma visión que ella pero siguió en sus trece, que si la quería el tenía que volver. Me puse al teléfono y le dije: "Oye, esto no es una Otoño en Nueva York, Noviembre dulce, ni ninguna película de las que tanto te gustan, si no hablas con él y se lo explicas todo le perderás y te puedo asegurar que él te quiere todavía." Sólo me dijo que teníamos visiones diferentes y que el perillas tenía un problema. Ahí me dio y no pude aguantar y se lo dije: "A él las chicas se le lanzan encima y a ti es el único chico que te ha durado más de tres meses, ¿no crees que de verdad el problema lo tienes tú?"
Y me colgó, hasta ahora no hay más noticias...